jueves, 23 de febrero de 2017

LA MEJOR EDUCACIÓN DEL MUNDO: FINLANDIA, SU SECRETO: LOS PROFESORES DEL COLEGIO NO TRANSMITEN INFORMACIÓN, ENSEÑAN A PENSAR.




Finlandia es un país que considera la educación como uno de sus pilares básicos y así lo ha demostrado obteniendo los mejores resultados académicos del mundo y sin prácticamente fracaso escolar.


El secreto de Finlandia  La mejor educación del mundo:
En Finlandia los profesores del colegio no transmiten información, enseñan a pensar.


En las escuelas  finlandesas  no se usa uniformeno hay exámenes de ingreso y no hay colegiaturas.

Nadie va a la escuela antes de los 7 años, está prohibido poner a los alumnos en clases diferentes según su capacidad y coeficiente intelectual y nunca se les da más de media hora de tareas, está prohibido que los estudiantes no hablen en clase.


El alumno califica al maestro y si alguno es reprobado se da de baja al maestro, todas las clases son grabadas con cámaras permanentes, a estas grabaciones tienen acceso los padres si así lo desean.


Durante los primeros seis años de la primaria los niños tienen en todas las asignaturas el mismo maestro, que vela por que ningún alumno quede excluido. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad.


Hasta 5º no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.


Todo esto ha mostrado su efectividad, ya que desde el año 2,000 la educación finlandesa es considerada la mejor del planeta.


Este sistema funciona muy bien en Finlandia, con niños proactivos que disfrutan de la escuela.

Gozan participando, construyendo, deliberando, comunicando, aportando opiniones e ideas para la construcción de proyectos conjuntos.

Esta formación permanece hasta la educación superior.

Así los jóvenes universitarios aprenden haciendo, innovando, emprendiendo y creciendo personal, intelectual, emocional, espiritual y profesionalmente

La educación finlandesa es, desde hace años, un modelo educativo no sólo para el resto de Europa, sino para todo el mundo.
Su sistema de educación ha sido puesto como ejemplo debido a su innovación, su igualdad de oportunidades, la capacidad para implementar nuevos métodos antes que cualquier otra escuela y por los buenos resultados que se obtienen en los niños.

En los estudios que se hacen para analizar los motivos de estos buenos resultados se ponían de relieve el alto grado de responsabilidad de los alumnos, la ausencia de estrés en un sistema donde no se puede repetir curso.









10 razones por las que Finlandia tiene la mejor educación del mundo:

1. Su sistema educativo es público en su mayoría: el dinero público se reparte de forma equitativa entre los diferente centros, es más, si algún colegio tiene una carencia en cuestión de dotación, se atiende sus necesidades para equipararla el resto, de tal manera que la igualdad de oportunidades para los niños es la misma.


2. La educación es gratuita: los niños no pagan por ir al colegio, ni por los libros de texto o el material escolar. Además, la comida que realizan en el comedor del colegio también es gratuita.


3. La educación se basa en las necesidades de cada niño: se enseña a cada niño según sea su ritmo de aprendizaje, es decir, se personaliza. Se apoya de manera eficaz a los niños con necesidades especiales y los profesores suelen acompañar a los niños durante gran parte de su etapa educativa por lo que les conocen bien.


4. Los profesores tienen una alta cualificación y remuneración: existe un sistema muy exigente en la universidad para preparar a los profesores. Es una profesión muy bien pagada (sus salarios pueden ser superiores a los 4000 euros al mes) y tienen pocas horas lectivas ya que emplean gran parte de su tiempo en preparar sus lecciones, investigar para sus clases o seguir formándose.


5. Se valora la creatividad, participación y curiosidad del alumno: al niño se le deja espacio para que pueda desarrollar su parte artística, creativa o sus aptitudes individuales. Se fomenta la experimentación y la curiosidad del niño. El arte, la música u otras disciplinas artísticas son muy valoradas.


6. Al niño se le da espacio: el niño comienza el colegio a los 7 años, ya que se considera que antes de esa edad no está maduro para comenzar a aprender las diferentes materias. Los deberes son muy escasos, la jornada escolar más corta que en otros países, no tienen la jornada llena de clases y se hacen más descansos entre materias. Es decir, la educación es muy importante pero también el juego y el descanso.


7. No hay exámenes: no se mide el aprendizaje del niño a través de exámenes o calificaciones en sus primeras etapas de colegio. No es hasta los 11 años que los niños comienzan a tener notas y exámenes. Los profesores elaboran informes de los progresos de los niños.

8. Apoyo escolar: no sólo los niños con necesidades especiales reciben refuerzo escolar, casi la mitad de los alumnos tienen un apoyo individualizado y personalizado.


9. Las escuelas organizan el currículo: aunque hay un temario común, los centros y profesores diseñan y planifican su propio año lectivo en función de sus alumnos para lograr las metas según consideren oportuno. Hay una gran comunicación entre escuelas para intercambiar ideas y experiencias.

10. Las familias se implican: la sociedad está muy concienciada sobre la importancia de la educación por lo que participan activamente en actividades extraescolares o complementarias, tienen un contacto muy directo con los profesores y tienen la posibilidad de conciliar la vida familiar y laboral.





Los niños finlandeses de hoy estarán el día de mañana entre los profesionales más preparados del mundo. No lo predice ninguna bola de cristal, lo auguran datos objetivos.

Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado los primeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.

Las ventajas que proporciona el modelo finlandés a sus estudiantes provienen de su gasto público, que representó en 2009 el 6,8% del PIB (el 5% en España).

Así, la enseñanza obligatoria es gratuita en todos sus conceptos, desde el material hasta los gastos de comedor, e incluso el colegio ha de garantizar el transporte en el caso de que los niños deban desplazarse al centro desde una distancia superior a los 5 km.

También los estudios universitarios son gratuitos, incluidos aquellos destinados a los adultos que, contando con un trabajo, quieren reciclarse o simplemente mejorar su formación. Todo ello para que aprender en Finlandia no sea un problema de dinero.

El sistema educativo finlandés es un sistema igualitario: la escolaridad es obligatoria de los 7 a los 16 años (los alumnos acuden a la escuela local).



Es gratuita a tiempo completo para los estudiantes y esta gratuidad incluye la asistencia sanitaria y el comedor (con una comida diaria que debe cubrir alrededor de un tercio de las necesidades nutricionales diarias del alumno) para las escuelas primaria y secundaria.

Durante toda la escuela elemental (peruskoulu) de 7 a 16 años, todos los libros y materiales escolares son gratuitos y dados por el mismo centro.

Los alumnos que viven lejos de la escuela - a más de 5km - pueden pedir el reembolso del costo del transporte.

Los alumnos que tienen dificultades de aprendizaje pudiendo también beneficiarse, en el mismo centro, de la ayuda de un profesor especialista (eritysopettaja), que puede ir a clase para guiarlo o bien trabajar con él de manera separada.


El sistema educativo finlandés es considerado como el mejor de los evaluados por el informe PISA de 2003.

A partir de la encuesta internacional PISA sobre los sistemas educativos de la OCDE, Finlandia recibe regularmente las mejores calificaciones a escala mundial.

En 2003 los alumnos finlandeses de 15 años figuraban en el primer lugar del  ranking  mundial en cuanto a competencias lingüísticas y científicas, y se clasificaron en segunda posición en cuanto a resolución de problemas.

En cuanto a los estudios superiores, el FEM (Foro Económico Mundial) situó Finlandia primera en el ranking mundial en cuanto a número de matrículas y calidad, y en segundo lugar en la enseñanza de las matemáticas y las ciencias.

En los estudios que se hacen para analizar los motivos de estos buenos resultados se ponían de relieve el alto grado de responsabilidad de los alumnos, la ausencia de estrés en un sistema donde no se puede repetir curso y la calidad de la formación de los docentes.

Es importante considerar que los docentes del sistema público son elegidos directamente por la directiva del centro educativo.

Esto permite que cada centro pueda crear los mejores equipos de trabajo y buscar a los profesores que mejor encajen en su proyecto educativo real.

Los fondos que recibe cada centro son proporcionales al nivel de calidad que estos ofrecen.



Las clases son relativamente pequeñas, con rara vez más de veinte estudiantes.

 En la escuela el ambiente es relajado e informal, y los edificios están limpios hasta el punto que los alumnos de los primeros cursos caminan en calcetines dentro de las clases dejando sus zapatos fuera de ellas.

 Las actividades fuera de las clases son consideradas especialmente importantes, incluso en el frío invierno, y la cantidad de deberes a hacer en casa se reduce al mínimo para potenciar la asistencia a actividades extraescolares.

 Finlandia es tras Islandia el segundo país con mayor número de libros editados per cápita, y este interés por la lectura se intenta trasladar a los niños desde una edad muy temprana.
De hecho todos los programas extranjeros en la televisión son subtitulados y no doblados, de forma que los niños leen incluso viendo la televisión.





Educación como clave de competitividad en Finlandia

Finlandia es según el último Índice de Competitividad Global (ICG) del Global Economic Forum el tercer país más competitivo del mundo, subiendo un puesto en relación al año anterior.

Las razones de esta excelente clasificación son varias:

el buen funcionamiento de sus instituciones públicas,
su transparencia,
su capacidad de innovación,
su buen sistema de salud y, en especial,
su extraordinario sistema educativo.


El país nórdico lidera el informe PISA con una enseñanza gratuita que pone en Primaria a los profesores más preparados


Finlandia ocupa el primer puesto en educación primaria, así como en educación superior y formación en el ICG, resultado de un fuerte énfasis en la educación en las últimas décadas.

Esto ha proporcionado a la fuerza laboral con las habilidades necesarias para adaptarse rápidamente a un entorno cambiante y ha sentado las bases para sus altos niveles de adopción tecnológica y de innovación.

Finlandia es hoy uno de los países más innovadores de Europa, ocupando el segundo puesto en la tabla, sólo por detrás de Suiza.



Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado los primeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.



Que ningún chico se quede atrás

Otra gran característica del sistema finlandés es la atención personal dedicada a cada niño, y especialmente a los que van atrasados.

 De hecho, uno de los mayores aciertos de los colegios finlandeses es que prestan mucha atención a la evolución del alumno desde el comienzo, intentando atajar los problemas de orden académico en los primeros años de escolarización, cuando es más fácil solucionar las dificultades.



Aun cuando sigan las clases junto con los demás, los chicos que van más atrasados tienen un tutor personal y clases de apoyo según los diferentes niveles de necesidad.

Los niños tienen menos horas lectivas que en otros países. 

A parte de eso se considera que los niños finlandeses, a diferencia de lo que sucede con los niños orientales, deben jugar el máximo tiempo posible para que gocen de su infancia.


Los alumnos solo acuden a clase durante 4 o 5 horas al día durante sus dos primeros años de clase.

 En total, suman 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España, con deberes en casa que no son excesivos.



En casa es donde empiezan a aprender la lengua y a socializarse.

En el colegio la socialización sigue siendo muy importante.

La relación con el profesor es fundamental y resulta muy cercana porque no hay más de 20 alumnos por clase.



El número de matriculados en un colegio también es muy reducido.

En Finlandia los profesores del colegio no transmiten información, enseñan a pensar.

La metodología ha abandonado las memorizaciones típicas del sistema educativo de la Ilustración y hace énfasis en el desarrollo de la curiosidad, la creatividad y la experimentación.

 No es una cuestión de transmitir información, sino que es más importante aprender a pensar.





La tipología de clases, lejos de convertirse en una clase magistral fundamentalmente unidireccional, se convierte en un debate abierto donde los profesores fomentan mucho la participación.

 Los profesores finlandeses trabajan mucho en grupo con sus alumnos, buscando retroalimentación de los mismos y realizando clases participativas, donde el ambiente es relajado y tolerante.



Además, el profesor está forzado a ir renovando sus clases y métodos de enseñanza para atraer la atención de los alumnos, actualizando y vinculando aquello que enseña en el aula con sucesos reales y formas que motiven a los estudiantes.

 Por ello en las clases se proyectan vídeos de YouTube, se preparan temas investigando en Wikipedia o Facebook, utilizan cómics y escuchan música.

No existe una vida dentro del aula diferente a la vida detrás de sus puertas, y la tecnología, igual que ocurre en sus casas, se utiliza a menudo en clase.

No se trata tanto de aumentar el soporte material y de nuevas tecnologías (que también es necesario), como de un cambio en la manera de enseñar. Se trata de que los niños aprendan a pensar, investigar, innovar y relacionarse más que adquirir contenidos concretos, y hacer todo eso de forma práctica y lúdica.
Otro aspecto fundamental está en el respeto que allí tienen a los profesores, su excelente preparación y cómo los docentes incluyen en sus planificaciones pedagógicas a padres y alumnos.

El niño cuenta, se le escucha, se le informa directamente y participa en el diseño de su propia enseñanza ¿no parece lo lógico?



El modelo educativo finlandés está pensado principalmente para que "nadie se quede atrás" confiriendo un sistema educativo que presta atención a cada pequeño detalle para favorecer que el finlandés medio tenga un nivel educativo alto o muy alto.

Aunque el sistema tiene un nuevo reto a superar, identificado ya por parte de las autoridades educativas del país: la necesidad de centrarse más en los alumnos con mayor potencial para incrementar aún más sus resultados y habilidades, consiguiendo así estudiantes sobresalientes que destaquen por su excelencia y sobresalgan entre las élites profesionales y académicas mundiales.

Algo fundamental es que los maestros allí están muy bien considerados y es una de las profesiones más demandadas por los jóvenes.

Además sólo consiguen acceder a esta profesión los mejores de cada promoción de estudiantes y el respeto de la población hacia los docentes es patente.



En la carrera de magisterio gran parte de su aprendizaje se dedica a los métodos pedagógicos y tienen que realizar un mínimo de 6 meses de prácticas reales supervisadas para adquirir su título.

Los centros escolares y los propios maestros disponen de mucha libertad a la hora de diseñar sus propios programas educativos y adquirir sus materiales.

La escuela es participativa para padres y alumnos y se basa en el respeto mutuo.

Los niños eligen a sus representantes, que se reunen de forma periódica con padres y profesores para exponer sus problemas.

Se facilita el diálogo y la libre expresión.

Además son los niños los que eligen su itinerario escolar con ayuda, si lo necesitan, de orientadores.



Al final de cada año todos los niños se reunen con sus padres y profesores para evaluar sus progresos.

El ambiente de la escuela, tanto físico como emocional, se cuida mucho, intentando que sea familiar e informal.

Los profesores son más tolerantes con las pequeñas faltas y se confía en los alumnos.

Se promueve que los niños se encuentren en un ambiente relajado, por poner algunos ejemplos, a los niños no se les evalúa con cifras hasta que cumplen los 13 años (aunque si que se les informa de sus progresos) y las clases duran 45 minutos y después de cada una los alumnos tienen un descanso de 15 minutos en los que salen al patio.

Se fomenta la autonomía de los niños y su pensamiento crítico.

En Finlandia es más importante que los alumnos aprendan a pensar, trabajar en equipo o investigar a que que adquieran determinados contenidos.

Para ello el profesor con las sugerencias de los alumnos puede utilizar distintas metodologías desde realizar proyectos reales de creación de empresas hasta emplear obras de teatro, películas o libros en sus aprendizajes.

Sus aprendizajes son muy prácticos, e incluso los niños tienen clases de cocina o de bricolaje.







La Educación Diferenciada

“En Inglaterra los colegios con mejores notas son los que practican una educación diferenciada”






El fracaso escolar es seis veces más bajo en la educación diferenciada que en la pública, según explicó el director del Instituto Tecnológico Educativo de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), Mariano del Castillo, en las II Jornadas de Educación Diferenciada que organiza esta asociación.

De estas normas, los consejeros extraen dos conclusiones:

"Que la educación diferenciada, como modelo pedagógico, no puede considerarse un supuesto de discriminación por razón de sexo" y que "la admisión de la educación diferenciada constituye una decisión de política educativa que corresponde a cada Estado en la que el legislador debe atender a su propio ordenamiento constitucional y a los convenios y tratados internacionales ratificados".







La mayoría de los colegios españoles son mixtos, pero últimamente se están levantando voces que reclaman la educación segregada a todos los niveles educativos y en todas las opciones escolares. Hoy por hoy, este tipo de educación sólo es posible en determinados centros privados.




Para Gregorio Luri, filósofo y autor de «Mejor Educados», en España es «políticamente correcto hablar mal de la educación diferenciada», mientras aconseja preguntarse por qué en países como Inglaterra los colegios con mejores notas son «los que practican este tipo de segregación». No solo eso, prosigue. «Ocurre lo mismo en Estados Unidos, Nueva Zelanda, Reino Unido, Francia, Alemania, Austria, Suecia… países donde casualmente muchas feministas y mujeres socialdemócratas son partidarias de este tipo de educación». Luri ofrece más razones para pensar que la «educación diferenciada no es un exabrupto»:



En España, la diferencia de resultados entre chicas se pone de manifiesto sobre todo en el fracaso escolar. Los chicos fracasan más que las chicas. De cada 150.000 jóvenes que salen anualmente sin cualificación del sistema educativo, 100.000 son chicos.

El 49% de los niños y el 26% de las niñas repiten algún curso de ESO.

Según los informes PISA, las chicas españolas tienen una ventaja de 35 puntos sobre los niños en escritura, lengua y comprensión lectora, pero una desventaja de 9 puntos en matemáticas. En todos los países de la OCDE, excepto Corea, las chicas leen por placer más que los chicos. Como al mismo tiempo los chicos cada vez encuentran menos placer en la lectura, las diferencias entre chicos y chicas en comprensión lectora son cada vez mayores.



El porcentaje de chicas con título de bachillerato es 12 puntos superior al de los chicos.

El 80% de los conflictos disciplinarios en la enseñanza secundaria está protagonizado por chicos. Como el comportamiento de un alumno en clase juega a su favor o en su contra en la evolución, ser movido no ayuda a obtener las mejores notas.

Mayoritariamente, las chicas prefieren carreras relacionadas con la salud y la educación. Los chicos, con la informática, la ingeniería y la mecánica. Hay especialidades en las que apenas hay chicas (mecánica del automóvil, electricidad, electrónica, actividades marítimo-pesqueras, informática, actividades agrarias) Sólo el 5% de las chicas de los países de laOCDEaspira a una carrera de ingeniería o informática.





Tomados globalmente, los chicos parecen preferir trabajar con cosas, y las chicas, con personas.


Una comisión del Parlamento británico (Boy’s Reading Commission) ha urgido a los profesores a seleccionar textos de lectura que estimulen especialmente a los chicos.






El fracaso escolar es seis veces más bajo en la educación diferenciada que en la pública, según explicó el director del Instituto Tecnológico Educativo de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), Mariano del Castillo, en las II Jornadas de Educación Diferenciada que organiza esta asociación.

De estas normas, los consejeros extraen dos conclusiones:

"Que la educación diferenciada, como modelo pedagógico, no puede considerarse un supuesto de discriminación por razón de sexo" y que "la admisión de la educación diferenciada constituye una decisión de política educativa que corresponde a cada Estado en la que el legislador debe atender a su propio ordenamiento constitucional y a los convenios y tratados internacionales ratificados".




La mayoría de los colegios españoles son mixtos, pero últimamente se están levantando voces que reclaman la educación segregada a todos los niveles educativos y en todas las opciones escolares. Hoy por hoy, este tipo de educación sólo es posible en determinados centros privados.


Para Gregorio Luri, filósofo y autor de «Mejor Educados», en España es «políticamente correcto hablar mal de la educación diferenciada», mientras aconseja preguntarse por qué en países como Inglaterra los colegios con mejores notas son «los que practican este tipo de segregación». No solo eso, prosigue. «Ocurre lo mismo en Estados Unidos, Nueva Zelanda, Reino Unido, Francia, Alemania, Austria, Suecia… países donde casualmente muchas feministas y mujeres socialdemócratas son partidarias de este tipo de educación». Luri ofrece más razones para pensar que la «educación diferenciada no es un exabrupto»:



En España, la diferencia de resultados entre chicas se pone de manifiesto sobre todo en el fracaso escolar. Los chicos fracasan más que las chicas. De cada 150.000 jóvenes que salen anualmente sin cualificación del sistema educativo, 100.000 son chicos.

El 49% de los niños y el 26% de las niñas repiten algún curso de ESO.

Según los informes PISA, las chicas españolas tienen una ventaja de 35 puntos sobre los niños en escritura, lengua y comprensión lectora, pero una desventaja de 9 puntos en matemáticas. En todos los países de la OCDE, excepto Corea, las chicas leen por placer más que los chicos. Como al mismo tiempo los chicos cada vez encuentran menos placer en la lectura, las diferencias entre chicos y chicas en comprensión lectora son cada vez mayores.



El porcentaje de chicas con título de bachillerato es 12 puntos superior al de los chicos.

El 80% de los conflictos disciplinarios en la enseñanza secundaria está protagonizado por chicos. Como el comportamiento de un alumno en clase juega a su favor o en su contra en la evolución, ser movido no ayuda a obtener las mejores notas.



Mayoritariamente, las chicas prefieren carreras relacionadas con la salud y la educación. Los chicos, con la informática, la ingeniería y la mecánica. Hay especialidades en las que apenas hay chicas (mecánica del automóvil, electricidad, electrónica, actividades marítimo-pesqueras, informática, actividades agrarias) Sólo el 5% de las chicas de los países de laOCDEaspira a una carrera de ingeniería o informática.





Tomados globalmente, los chicos parecen preferir trabajar con cosas, y las chicas, con personas.


 Una comisión del Parlamento británico (Boy’s Reading Comisión) ha urgido a los profesores a seleccionar textos de lectura que estimulen especialmente a los chicos. 



































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