REVELACIÓN DEL INFIERNO

REVELACIÓN DEL INFIERNO
JUNTO A JESÚS FUE AL INFIERNO

LA HOMOSEXUALIDAD ES UNA ENFERMEDAD FUE RETIRADA DEL CATÁLOGO DE TRASTORNOS MENTALES, SIN NINGÚN ES

martes, 14 de agosto de 2018

ORACIÓN A MARÍA REINA DE LOS ÁNGELES Y TERROR DEL INFIERNO, RECOMENDADA PARA BATALLAS ESPIRITUALES, EXORCISMOS



Oración A María
Reina De Los Ángeles
Y terror del infierno



¡Oh,Augusta Reina del Cielo,
Sublime Señora de los Ángeles!
Desde el  principio Dios te dio la virtud
y la misión de aplastar la cabeza de satanás;
dignate escuchar benigna las súplicas
Que humildemente os dirigimos;
Que nos envíes las legiones celestiales para que,
Bajo tu mando y por tu virtud, repriman
A los espíritus malignos, los combatan en todas partes, confundan su osadía y los arrojen al infierno.



Gloriosísima Madre de Dios, envía tus
Ejércitos invencibles para que nos ayuden
En la lucha contra los emisarios del infierno entre los hombres; frustra los planes de los ateos
Y confunde  a los impíos; concédeles
La gracia de la luz y la conversión, para que
Con nosotros alaben  a la Santísima Trinidad y te honren a ti nuestra Madre clemente, piadosa y dulce.


Patrona poderosa, que tus Ángeles protejan
Tus iglesias y Santuarios en todo el mundo.


Que protejan las casas de Dios,
Los lugares sagrados, las personas y cosas y especialmente
La Santísima  Eucaristía,
Presérvalas de la profanación, del robo, de la destrucción
y desacralización.


¡Presérvalas señora nuestra!
Oh, Madre Celestial, se el amparo de nuestras cosas, de nuestras moradas 
y familias contra la maldad
Y astucia de nuestros enemigos visibles e invisibles.
Que tus santos Ángeles habiten en ellas
Y reine devoción, paz y gozo en el espíritu santo.


¿Quién como Dios?
Oh, clemente, oh dulce Madre de Dios
y madre inmaculada del Rey de los Ángeles, “que ven continuamente la cara del Padre que está en los cielos”
¡Oh buena y tierna Madre!
Vos seréis siempre nuestro amor y amparo, nuestra esperanza y nuestra gloria!
¡San Miguel, Santos Ángeles y Arcángeles,
Defendednos y protegednos!
Amén.



Historia de esta oración:

Escribe acerca de la Reina de los Ángeles el Venerable Luis Eduardo Cestac, fundador de la Congregación de las Siervas de María:

En 1863 un alma... sintió su mente elevada hacia la Santísima Virgen, quien le dijo que efectivamente, los demonios andaban sueltos por el mundo, y que había llegado la hora de rogarle como Reina de los Ángeles pidiéndole las legiones santas para combatir y aplastar los poderes infernales.

–"Madre mía", dijo esta alma, "¿ya que sois tan buena, no podrías enviarlas sin que os rogáramos?"

"No", respondió la Santísima Virgen, "la oración es condición impuesta por Dios para alcanzar las gracias".

– "Entonces, Madre mía", dijo el alma "¿querrías enseñarme Vos la manera de rogaros?"


Y creyó escuchar la oración “Oh Augusta Reina...”


El señor Cestac fue el depositario de esta oración. Lo primero que hizo fue presentarla a Monseñor Lacroix, obispo de Bayona, quien le dio su aprobación. Inmediatamente mandó imprimir medio millón de ejemplares, que distribuyó gratis por todas partes.


No estará demás advertir que, durante la primera impresión, las máquinas se rompieron dos veces. La oración a la Reina de los Ángeles se extendió rápidamente y fue aprobada por muchos obispos y arzobispos.


El Papa San Pío X concedió trescientos días de indulgencia a quienes la rezaren.

(Imprimátur del Vicario General de Buenos Aires, 29 de febrero de 1912)




Coronación de María santísima por Reina de los cielos y de todas las criaturas, confirmándole grandes privilegios en beneficio de los hombres.



Las tres  divinas  personas  pusieron  en  la cabeza de  María santísima una corona de gloria de tan nuevo resplandor y valor, cual ni se vio antes ni se verá después en pura criatura. Al mismo tiempo salió una voz del trono que decía:

Amiga y escogida entre las criaturas, nuestro reino es tuyo; tú eres Reina, Señora y Superiora de los serafines y de todos nuestros ministros los Ángeles y de toda la universidad de nuestras criaturas. Atiende, manda y reina prósperamente (Sal 44,5) sobre ellas, que en nuestro supremo consistorio te damos imperio, majestad yseñorío. Siendo llena de gracia sobre todos, te humillaste en tu estimación al inferior lugar; recibe ahora el supremo que se te debe y el dominio participado de nuestra divinidad sobre todo lo que fabricaron nuestras manos con nuestra omnipotencia.

Desde tu real trono mandarás hasta el centro de la tierra, y con el poder que te damos sujetarás al infierno y todos sus demonios y moradores; todos te temerán como a suprema Emperatriz y Señora de aquellas cavernas y moradas de nuestros enemigos. Reinarás sobre la tierra y todos los elementos y sus criaturas.



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