REVELACIÓN DEL INFIERNO

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sábado, 29 de septiembre de 2018

SAN MIGUEL ARCÁNGEL PROTECTOR DE LA IGLESIA DE CRISTO EN LA TIERRA Y GUARDIÁN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.




SAN MIGUEL ARCÁNGEL PROTECTOR DE  LA IGLESIA DE CRISTO EN LA TIERRA Y GUARDIÁN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO (EUCARISTÍA) .




San Miguel Arcángel: “Que las almas recurran a mí para obtener una renovada devoción  a Nuestro Señor en este Santísimo Sacramento.
 Él, debe ser adorado, amado, dársele gracias, ser alabado bendecido en este Gloriosísimo Sacramento”.

“Que las almas recurran a mí en todos aquellos momentos que se comentan sacrilegios y abominaciones en contra del Dios Altísimo en este Sacramento de su Amor. Yo prometo poner en fuga  a todo enemigo suyo. ¡Grande es mi celo por la gloria de Dios!”.



San Miguel Arcángel era el Ángel Custodio de Nuestro Señor Jesucristo en la tierra y lo sigue siendo en el Santísimo Sacramento.




ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL


Arcángel San Miguel, tú que eres el Guardián de nuestro pueblo, te honramos como el Protector de la Iglesia de Cristo en la tierra y como el Guardián del Santísimo Sacramento.

Recurrimos a ti para obtener una renovada devoción a nuestro Señor en este  Santísimo Sacramento. Enséñanos a que lo adoremos, amemos, le demos gracias, lo alabemos y bendigamos en  este Glorioso Sacramento.


Que las almas recurramos a Ti, Arcángel San Miguel en todos aquellos momentos en que se comentan sacrilegios y abominaciones en contra del Dios Altísimo en este  Sacramento de su Amor. Tu nos has prometido poner en fuga a todo enemigo suyo.

¡Grande es el celo por la Gloria de Dios!

“Queremos invocarte bajo el título de “Protector de la Iglesia de Cristo en la tierra”. Protégenos durante nuestra vida y en la hora de la muerte. Deseamos ser almas fieles católicas para que nos envíes una escolta angélica cada vez que estemos ante la presencia de Jesús eucaristía, acompañamos siempre que recibamos la Santa Comunión.

Danos la Gracia de  la conversión diaria a la Fe verdadera, y te suplicamos también por aquellas  almas que Cristo ama mucho y que se encuentra alejadas de la Santa Madre Iglesia Católica.

“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre el su Poder, es nuestra humilde suplica, y tu  ¡oh Príncipe de la Milicia Celestial!, con el Poder que Dios te ha conferido encadena en el infierno a satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas”. Así sea.

(DEVOCIÓN A JESUCRISTO REY DE TODAS LAS NACIONES)





LA MEDALLA DE LA DEVOCIÓN A "JESUCRISTO REY DE TODAS LAS NACIONES"



La Medalla


Jesús Rey de Todas las Naciones, revelo a su servidora: Yo llevo esta medalla en el cielo todo el tiempo, porque ésta me da a mí gran gloria. Esto Satisface mucho a mi corazón


Jesús dijo, "Es Mi Santísima Voluntad y deseo que se acuñe una medalla según la semejanza que has visto de Mí.

    La imagen es un signo de que Yo Reino en el Cielo y la tierra y mi reinado está cercano.
……Yo deseo que esta medalla sea parte de toda la devoción a mi, como "Jesús Rey de Todas Las Naciones".

    Yo doy esta imagen a la humanidad como una fuente de gracias y paz.

     En mi gran misericordia, es muy aceptable ante Mí, si así lo desean, el llevar la medalla, mantenerla alrededor de ellos, o simplemente poseerlas.




     Yo pido que ésta sea "Mantenida en Reverencia".


     Mis  promesas se aplican, sin importar cómo el alma escoja responder. Que recuerden que ésta es un "vehículo" de mis gracias. Es la intención del corazón lo que yo miro. Y dí a ellos que siempre recuerden lo que es más importante: Llevarme a Mí, su Dios, en sus corazones, por medio de una fe viva y amorosa.

    "Para facilitar a mis hijos, que son débiles, y para que puedan venir a Mí más fácilmente, Yo les doy "avisos", imágenes Mías, en una forma u otra.

     La imagen Mía como "Jesús Rey de Todas Las Naciones", es un regalo de amor de mi corazón a mis hijos, con el propósito de poner en sus mentes mi recuerdo, y así ayudarlos a que me mantengan muy junto a sus corazones, tal como mi Santísima Madre perfectamente lo hizo, cuando ella se encontraba en la tierra. "Pero María, por su parte guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón (Luc.2:19).

     El lado del frente de la medalla presenta a Jesús Rey de Todas las Naciones. Alrededor de  aparece el tema de la devoción: Oh Jesús!, Rey de Todas las Naciones, Que tu reino sea reconocido en la tierra!.

El Lado reverso de la medalla muestra a Jesús Eucarístico y a san Miguel Arcángel.


  Jesús se apareció a sus "sierva" , como un majestuoso rey, vestido con una gran corona de oro y un manto rojo adornado con oro.

Los rayos de luz que emanaban de sus manos, símbolo de sus gracias misericordiosas, brillaban desde las heridas en sus manos, y caían sobre una gran globo terráqueo ubicado debajo de su Sagrado Corazón,
 Jesús dijo, "Estos representa las gracias y bendiciones que yo estoy listo a derramar a través de mi Santísima Madre.

 Jesús dijo, "esta imagen mía... se convertirá en portadora de Mi gran misericordia y como un recordatorio de los deberes y obligaciones de toda la humanidad para conmigo, su Señor y Rey Soberano."


En el reverso de la medalla muestra a Jesús nuestro Rey Eucarístico en la forma de la Sagrada Hostia y la Preciosa Sangre con San Miguel Arcángel como protector de la Iglesia y Guardián del Santísimo Sacramento.


Jesús prometió: "Mi pequeña, serán enormes los milagros de gracia que yo concederé a través de esta imagen y devoción Mía”.



SAN MIGUEL ARCÁNGEL PROTECTOR DE  LA IGLESIA DE CRISTO EN LA TIERRA Y GUARDIÁN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.

 

San Miguel arcángel. En el lado reverso de la medalla se encuentra también la imagen de San Miguel

Que fue enviado a su servidora en muchas ocasiones. Jesús desea que el Santo Arcángel aparezca con Nuestro Señor Eucarístico, en el lado reverso de la medalla.

San Miguel arcángel aparece volando envuelto de gloria con una espada de fuego en su mano derecha que se levanta sobre su cabeza. Su mano izquierda sostenía una balanza sobre la tierra, representando la Justicia  (Sab. 1:15). San Miguel vestía con una corona de diamantes brillantes y coronada por una cruz.

A la derecha de San Miguel más arriba de su cabeza, se veía o había una sagrada Hostia con las letras “IHS” es el monograma que se deriva de la palabra griega Jesús. Las gotas de la Preciosísima Sangre brotaban de la Hostia Sagrada hasta caer al Cáliz, debajo de ésta.
Se le reveló a su servidora que alrededor de la imagen debían aparecer las palabras “En aquel tiempo se levantará Miguel “El gran Príncipe, Guardián de tu pueblo”. (Dn.12:1).

San Miguel le revelo que era la santísima Voluntad de Dios que a él se le honrara como el Protector de la Iglesia de Cristo en la Tierra y como el Guardián del Santísimo Sacramento.


San Miguel le dijo a la servidora de Dios, “Que las almas recurran a mí para obtener una renovada devoción  a Nuestro Señor en este Santísimo Sacramento. Él, debe ser adorado, amado, dársele gracias, ser alabado bendecido en este Gloriosísimo Sacramento”.

“Que las almas recurran a mí en todos aquellos momentos que se comentan sacrilegios y abominaciones en contra del Dios Altísimo en este Sacramento de su Amor. Yo prometo poner en fuga  a todo enemigo suyo. ¡Grande es mi celo por la gloria de Dios!”.


 
LAS PROMESAS DADAS POR SAN MIGUEL

1. “Yo prometo a todas esas almas que abracen esta devoción y me invoquen bajo mi título Protector de la Iglesia de Cristo en la tierra, la protección en contra del enemigo durante la vida y especialmente en la hora de su muerte cuando los ataques del enemigo son más violentos”



2. “Yo, el Arcángel Miguel, prometo obtener para estas almas fieles católicas la preciosa gracia de una escolta Angélica en la mesa de Nuestro Señor Jesucristo. Yo mismo acompañare a estas almas que se acerquen a  Nuestro Señor en la Santa Comunión con reverencia, fe y amor”.



3. “Yo mismo, obtendré para estas almas la gracia de la conversión diaria para aquellas almas que ya se encuentran en la iglesia, y la gracia de la conversión a la Fe Verdadera para aquellas alma, que Cristo ama  mucho  y que se encuentran actualmente  alejados de la santa Madre Iglesia Católica”.






CON LICENCIA ECLESIÁSTICA 












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