REVELACIÓN DEL INFIERNO

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viernes, 1 de junio de 2018

¡DETENTE! EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ESTÁ CONMIGO - EL DETENTE DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



Oh Sagrado Corazón de Jesús, Abismo de Amor y Misericordia, en Vuestra Merced confío



JUNIO MES DEL SAGRADO CORAZÓN





¿QUÉ ES EL DETENTE?

El “Detente” Es Un Refugio y un Escudo Para Librarnos de las tentaciones del maligno. El Señor Jesús Tuvo una incesante lucha contra satanás y vencióle.  Gracias a la confianza en su Padre Celestial. Nosotros también luchamos para no caer en la tentación.


La condición del cristiano es la de un luchador constante y, como soldados de Cristo, debemos instaurar Su Reino en este mundo.


El “Detente” lejos de ser un talismán mágico es un signo de nuestra confianza en el poder del Señor Jesús.

El Detente o Escudo del Sagrado Corazón de Jesús —también conocido como salvaguardia, o incluso como pequeño escapulario del Sagrado Corazón— es un sencillo emblema con la imagen del Sagrado Corazón y la divisa:

 ¡Detente! El Sagrado Corazón de Jesús Está conmigo. ¡Venga a nosotros  Tu Reino!

Por inspiración divina, surgió como un pequeño pero poderoso Escudo que la Divina Providencia colocó a nuestra disposición a fin de protegernos contra los más diversos peligros que enfrentamos en nuestra vida cotidiana.
Para ello, basta llevarlo consigo, no siendo necesario que esté bendito, pues el bienaventurado Papa Pío IX extendió su Bendición a todos Los Detentes.


El “Detente” se pude usar en la ropa o en el auto, no hace falta ninguna imposición especial. La confianza en el Sagrado Corazón de Jesús es suficiente para experimentar los efectos de su Divino Amor y protección.


EL ORIGEN DEL DETENTE

Santa Margarita María de Alacoque escribía a la Madre de Saumaise, Superiora de la Visitación de Dijón: "Nuestro divino Maestro me ha dicho que desea y quiere que se hagan imágenes pequeñas de su Divino Corazón, para que aquellos que quieran Honrarlo en privado, puedan tenerlas en sus  casas, y otras pequeñas para llevarlas sobre sí". Santa Margarita llevaba consigo esta imagen. Es la insignia más popular y extendida.





 El “Detente” corresponde a una de las 12 promesas que hizo El Señor a Santa Margarita María, cuando le Reveló Su Sagrado Corazón: “Seré un refugio seguro durante la vida, y sobre todo en la hora de la muerte”. ¡Qué mejor refugio que el Corazón de Jesús! En ese Corazón se encuentran los divinos tesoros de la misericordia y el perdón de Dios Padre que en Jesús reconcilia a toda la humanidad.


El Sagrado Corazón De Jesús Es Fuente Incesante de donde Mana El Espíritu Santo para Dar Vida a la Iglesia.

Esta práctica recomendada por Santa Margarita al principio fue conocida sólo en las comunidades de la Visitación.
Fue la Venerable Ana Magdalena Rémuzat, abadesa de Marsella, quien la hizo conocer fuera del claustro.

Habiendo sabido por revelación hacia 1720, que iba a desencadenarse una gran peste en Marsella, por inspiración divina prometió que los atacados encontrarían auxilio prodigioso en esa devoción al Sagrado Corazón. 

La Santa religiosa ayudada por sus hermanas preparó a mano millares de pequeñas imágenes de este Corazón con la inscripción:

"Detente el Corazón de Jesús está aquí".

Se extendió el «Detente» por toda la ciudad y sus aterrados moradores le dieron nombre de salvaguardia y protección, porque efectivamente lo fue para muchos millares de personas. También fue ocasión de divulgación de las letanías del Sagrado Corazón de Jesús.




El Beato Papa Pío IX y el Detente


 


Era el año de 1870, tiempo de pruebas y lágrimas para el pontificado del Papa Pio IX. Se cuenta que una señora romana, después de consagrar al Sagrado Corazón y a la Santísima Virgen a su hijo que partía para la guerra, al darle su bendición le entregó un «Detente» que ella misma dibujo sobre un pedazo de paño rojo diciéndole: "Él te devolverá sano y salvo a mi cariño".

El joven asistió a reñidísimos combates, las balas silbaban a su alrededor, ya están muertos las tres primeras filas, sus compañeros de derecha e izquierda habían caído; una bala llegó también a su pecho donde tenía el «Detente» y allí se detuvo. Minutos después un refuerzo de tropas llegó a asegurar la victoria y el hijo volvió a abrazar a su madre, quien contó lo ocurrido al Santo Padre el Papa, recibiendo por respuesta estas palabras:

«¡Detente,  El Corazón de Jesús está conmigo! »

Conmovido a la vista de esta señal de salvación, el Papa concedió aprobación definitiva a tal devoción y dijo: “Esto, señora, es una inspiración del Cielo. Sí, del Cielo”. Y, después de un breve silencio añadió bendiciéndolo: «Doy mi bendición a este Corazón de Jesús y quiero que todo lo que se haga conforme a este modelo reciba esta misma bendición sin que tengan necesidad de ninguna otra».

Además, quiero que Satanás de ningún modo  pueda causar daño a aquellos que lleven consigo el Escudo, símbolo del Corazón adorable de Jesús”.

Para impulsar la piadosa costumbre de llevar consigo el Detente, el bienaventurado Pío IX concedió en 1872, cien días de indulgencia para todos los que, portando esta insignia, rezasen diariamente un Padrenuestro, una Avemaría y un Gloria.



Luego el mismo Pio IX dictó la siguiente oración:



Abridme oh buen Jesús,
Las puertas de vuestro Sagrado Corazón,
Unidme a Él para siempre.

Que todas las respiraciones y
Palpitaciones de mi pobre corazón aún
Cuando esté durmiendo, os sirvan de
Testimonio de mi amor y os digan sin
Cesar: Señor, te amo.

Recibe el poco bien que yo hago,
Y dame tu santa gracia para reparar
Todo el mal que he hecho.
Para que te ame en el tiempo y os alabe
Por toda la eternidad, Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti   confío.




PROMESAS HECHAS POR NUESTRO SEÑOR A QUIEN PORTE EL DETENTE

—“Les Daré Todas Las Gracias Necesarias Para Su Estado De Vida”.
—“Les Daré Paz A Sus Familias”.
—“Les Consolaré En Todas Sus Penas”.
—“Seré Su Refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte.”



El «Detente» significa: ¡«Detente»! Satanás, tentación, pasión, peligro, enemistad, tristeza, penas,  enfermedad, muerte, infierno, que el Corazón de Jesús, mi Dios, mi Redentor, mi amor, mi esperanza, mi todo, está conmigo.


Por lo tanto, llevar el «Detente» del Sagrado Corazón y llevarlo con amor y fe, es lo mismo que si lleváramos un escudo contra toda clase de peligros. Procuremos que los enfermos, niños, jóvenes, ancianos y todo el mundo lleven encima un «Detente», en la cartera o debajo de la almohada (en el caso de enfermos). Algunos militares se los imponen para siempre.


En Cádiz, España, colocaban placas del Sagrado Corazón en las puertas de las casas, recomendaban ponerlas también en los automóviles, para darle culto y recibir muchas bendiciones. Todo esto, lo mismo que las entronizaciones del Sagrado Corazón, responde al deseo del Señor expresado a santa Margarita María y confirmado por los sumos Pontífices, de ser honrado en la imagen de su Sagrado Corazón, cuyas 12 promesas todos conocemos. (Con licencia de la autoridad eclesiástica)



DETENTE: es una pequeña imagen del Sagrado Corazón de Jesús con esta corta leyenda. " Detente, el Corazón de Jesús está conmigo". No necesita bendición ni imposición del sacerdote. La única condición es que la persona la lleve consigo con esta misma leyenda tal como el Beato Papa Pio IX lo pidió.










Devoción al Sagrado Corazón de Jesús

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